Ayer 31 de enero del 2012 recibí la triste noticia del fallecimiento de un judío muy importante en nuestra vida de servicio al ETERNO: el escritor Isaac Rozenbaum partió al Olam HaBa.
Quiero dar testimonio del inmenso respeto que le guardamos a este sobreviviente del Holocausto nazi, nacido en Polonia, lugar que acogió a millones de judíos durante siglos, para conformar una pujante, progresista y numerosa comunidad que se destacó en todos los aspectos de la vida social, económica y cultural de aquella nación centro europea. Rozenbaum escogió publicar sus inquietudes y experiencias en torno a tan terrible historia de la cual fue testigo. Hoy, quienes tenemos en nuestra biblioteca su obra literaria y una importante colección epistolar que fue inspiración para la actividad que hoy, a 18 años de distancia realizamos, vemos con asombro, cómo HaShem nos ha conducido a la meta clara, la de proclamar el nombre del Mesías de Israel en su verdadero contexto, reclamando a Yeshúa para Su pueblo.
En la foto que estamos publicando, aparezco mucho más joven al lado del Rev Antonio González, del escritor Isaac Rozenbaum (Ben Pras), del señor Norberto Enrique Esuzy entre otros, quienes iniciamos este movimiento en Venezuela el 20 de enero de 1994.
En el prólogo de su libro Hosana Israel(Hoshana), Elmer Szabo dice: "En plena II Guerra Mundial, un niño de 10, acaso 11 años, vive la violencia en carne propia, al igual que millones de otros niños o adolescentes europeos. En su caso, al igual que en el de muchos, además de los embates del conflicto, experimenta la persecución de su raza y de su credo; experimenta también, la inesperada ayuda de personas de distinta sangre y religión, pero en quienes la solidaridad actúa como el real factor de humanismo, allende cualesquier diferencia circunstancial entre unos y otros seres".
Pero, esa inesperada ayuda no fue casual, por lo menos en nuestra opinión, que se sustenta en la confianza en un Di-s fiel, que controla todo lo que se mueve en la creación, como escribió el rabino antiguo: "... sabemos que Di-s hace que todas las cosas ayuden para bien para aquellos que aman a Di-s y que han sido llamados conforme a su propósito" (Rm 8:28).
Marcó su vida, el vivir escondido durante el día, debajo del comedero del ganado, en una finca cuyos propietarios les dieron cobijo en aquellos días terribles y en uno de esos días, tuvo un ecuentro con el Mesías de Israel, quien le reveló que sobreviviría para dar testimonio a sus hermanos que vendría a establecer Su Reino desde Jerusalén.
Como hombre justo, siempre reconoció que no ostante el odio anti judío, que hubo quienes arriesgaron sus vidas para protegerles, pero mantuvo constante esa incógnita, esas preguntas que todo judío se hace ¿Qué hemos aprendido de la lección de la larga pesadilla de la Diáspora? ¿Y cuál será nuestro futuro?
En una de sus novelas, "Lo Sabrás Después de la Guerra" (1994) relata la sorpresiva nota que encontró el protagonista dentro de una antigua mezuzá rescatada de su antigua casa de Polonia, la cual "empezó a leer con voz temblorosa: "¡Queridos hijos Abraham e Isaac! Hoy los nazis vinieron a liquidar el Gheto, nos ordena presentarse en la plaza para ser deportados. Vuestra madre y yo decidimos no obedecer la orden de los villanos. Ella yace muerta a mi lado, y pronto la seguiré yo. Afuera hay un fuerte tiroteo. Los combatientes luchan con los nazis, muriendo con valentía. Recuerden encender velas de yizcor, por nosotros todos los años. No busquen venganza, porque la venganza es de Di-s, sino que luchen en contra de los racistas hasta el final. Que Di-s los bendiga, proteja y les conceda paz. Papá".
Sigue la narración indicando que el protagonista lloraba y recibió el sigiente consejo que lo tomamos como una enseñanza que deja Isaac Rozembaum a las nuevas generaciones de nuestro pueblo:
"No llores, hijo mío, solo cumple con el deseo de tu padre, procrea hijos, y ponles los nombres de quienes te amaron, y a quienes tú amabas, para que vivan contigo de nuevo".
Titulamos este escrito "Recordando a BEN PRAS", su primer seudónimo en 1987 al publicar "Hosanna Israel", el cual explica en su introducción.
"Pras, cuyo plural es 'Prasim' o 'Recompensa' es el nombre del naciente Orden. Término que une las raíces del Antiguo con el Nuevo Testamento, según hechos históricos, confirmados por las Sagradas Escrituras y revelados por los textos de Qumram Israel, puesto a la luz en esta obra... Mi objetivo, ante todo, es tratar de enmendar los errores y anacronismos atávicos de la fe judía; procurar la reconciliación entre dos credos coaligados por los lazos sagrados de la civilización judeo-cristiana, para eliminar, de esta manera, las discrepancias acumuladas al paso de la historia".
Su línea doctrinal, en especial durante el tiempo en el cual trabajamos juntos para conformar una comunidad que exaltara la raíz judía de la fe, estaba en pleno desarrollo. Recuerdo claramente su proyecto que adelantó haciendo un juicio crítico al apóstol Pablo, con una vision de Pablo como contrario a la Torá. Tuvimos un debate muy interesante, pues nuestro querido hermano, hoy fallecido tomando los textos de las traducciones cristianas tradicionales analizaba los siguientes versos:
1)" Pero sabemos que todo lo que la ley dice, lo dice a los que están bajo la ley, para que toda boca se cierre y todo el mundo quede bajo el juicio de Dios; ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado. La justicia es por medio de la fe. Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia, por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados, con la mira de manifestar en este tiempo su justicia, a fin de que él sea el justo, y el que justifica al que es de la fe de Jesús". (Romanos 3:19-26)
"Porque todos los que dependen de las obras de la ley están bajo maldición, puesescrito está: Maldito todo aquel que no permaneciere en todas las cosas escritas en ellibro de la ley, para hacerlas"(Gálatas 3:10)
Motivó este estudio que usaramos la interpretación del erudito judío mesiánico David H. Stern como parte de este sano debate, el cual aceptó, quedando pendiente que le tradujera los textos que use, los cuales estaban en inglés. Realmente nos motivó al estudio. Yo parto de la premisa que Pablo, para mi Rav Shaul, era un maestro de la Toráh y al igual que Yeshúa, plenamente judío y cuyas discusiones eran de relacionadas con halajá y no contrarios a la Toráh
"Muchas ideas profundas se reúnen en estos ocho versos seleccionados con magistral brevedad, la solución final de Di-s a un problema final del hombre: el pecado. Si la falta de síntesis planteó alguna dificultad al lector original de la carta de Shaul nosotros no podemos saberlo, pero hallamos muchas ambiguedades e incertidumbres en sus frases resumidas. Los conceptos vertidos aquí son tan importantes que cualquier pequeña diferencia en interpretación puede tener enormes consecuencias para los judíos, para la "iglesia" y para su comunicación a los judíos creyentes. Por esta razón yo incluí en mi traducción algunas frases que no están en el texto griego para aclarar lo que yo creo sea la correcta interpretación. Esto, de acuerdo a mi propia filosofía de traducción, en el sentido de decidir lo que quiere decir un texto y expresar el significado, que en lo posible corresponda a tal interpretación... la clave para entender estos versos apropiadamente, es que son un midrash sobre e Tehilim (Salmos) 143..."
Ahí entendí lo que decía Pedro Kefa sobre lo confuso del lenguaje de Pablo y cómo ese fenómeno se sigue presentando cuando un judío lee las también, confusas traducciones cristianas de esas cartas, contaminadas, además, por teología antisemita y cantidades de transliteraciones del griego que elevan la confusión a niveles extremos. Sin embargo, el uso de los recursos midrásicos por parte de Pablo, nos permiten la correcta sidéresis, de que Pablo no era helenístico, sino un "judío de judíos", como el mismo se definió.
Hasta allí llegó nuestra discusión teológica con el escritor Isaac Rozembaum, nuestro pionero y por quién estamos hoy al frente de Bet El Shadai. Estas dudas serán aclaradas cuando nos encontremos en la redención.
Desde ahora en adelante, el mes de enero, aparte de nuestro aniversario haremos Yizcor en memoria de nuestro pionero... Hasta luego Itzhak Rozembaum Shalom lehitraot

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