¿Qué es Judaísmo Mesiánico?
El judaísmo mesiánico es un judaísmo que cree en Yeshúa (Jesús). Nos damos cuenta de cómo la idea misma de un judaísmo con Yeshúa como el nuestro, luce imposible. Sin embargo, también nos damos cuenta cómo ideas desconcertantes, a veces resultan ser verdaderas cuando se les investiga de cerca.
Así como muchos eruditos, tanto judíos como cristianos admiten, Yeshúa fue un Maestro Judío en Israel quien no vino a comenzar una nueva religión. El Judaísmo Mesiánico puede parecer como un movimiento para ir contra las tradiciones de la Iglesia y de la Sinagoga, sin embargo, lo entendemos como la restauración de Yeshúa a su lugar original dentro del Judaísmo. Abraham Joshua Heschel, filósofo y teólogo judío ampliamente conocido dijo: “Al judío se le pide dar un salto de acción en vez de un salto de pensamiento”. En el Judaísmo se trata de construir una comunidad judía que viva los principios de la Toráh donde haya espacio para la diversidad de pensamiento sobre otros aspectos. El Judaísmo Mesiánico se trata de construir una comunidad judía que sigue a nuestro Gran Rabino Yeshúa, el Mesías de Israel.
Como Judaísmo, nos conectamos a la historia y tradición de nuestro pueblo y respetamos íntegramente a la Toráh, incluyendo las reglas o pasquim de los sabios rabinos. Con otras comunidades judías, seguimos atentamente una halajá construida sobre la Toráh escrita como sobre la tradición rabínica. Creemos en la divina inspiración de la Toráh, los Profetas, los Escritos y las Escrituras Apostólicas, usualmente conocidas como “Nuevo Testamento”. Encontramos en los sagrados escritos judíos una unidad que fluye desde el principio hasta el fin (desde Bereshit-Génesis hasta Hitgalut –Revelaciones).
Estamos envueltos dentro de la comunidad judía. Participar en rezos y oraciones en una sinagoga no es un problema para nosotros. Al igual que la corriente principal del judaísmo, también tenemos buenas relaciones con muchas denominaciones cristianas y buscamos el entendimiento mutuo. Creemos que la brecha entre el judaísmo y el cristianismo es lamentable y las dos podrían estar mucho más cerca sin asimilación, ya sea un lado o del otro.
El Judaísmo Mesiánico es un hogar para cualquier judío que desee seguir el yugo ligero de Yeshúa. Sus enseñanzas sobre la Toráh nos conducen a un corazón bondadoso; comparable a otros grandes maestros judíos, Yeshúa nos trae, no solamente la delicia de los mandamientos sino una comprensión más profunda de la naturaleza humana y la intención divina. Yeshúa enseña a guardar los mandamientos en forma holística, pues el guardar cada mandamiento establece una realidad nueva y más elevada en la persona que los cumple, más allá de la simple obediencia de hacer o no hacer. Por ejemplo, el mandamiento de no asesinar, se transforma en la carga de no insultar o degradar a cualquier persona y por lo tanto en no hacer daño a la imagen de Di-s.
Tomamos muy en serio y con gran alegría las promesas de Dios de la restauración de Israel y la reparación del mundo. Las promesas de Moisés y los profetas se amplían en los escritos apostólicos de manera que el judaísmo mesiánico es un anticipo del judaísmo hacia el futuro. Tenemos una gran fe en la era mesiánica y el Mundo por Venir. Conocer la redención a través del Mesías nos llena de paz, incluso frente a los dolores de la vida y sus preocupaciones.
Damos la bienvenida a esposos no judíos y a los hijos de matrimonios mixtos , adultos hijos de matrimonios mixtos, y otros no-Judios que deseen participar con nosotros. Creemos que la presencia de no-Judios con ideas afines a las nuestras es profético, como un signo de la próxima era que de acuerdo a los profetas son las naciones buscando seguir a Sión. Ya estamos viendo lo que Isaías describe en Isaías 2:2-3:
“Y confluirán a él (al Monte Sión) todas las naciones … Vendrán muchos pueblos… “
El judaísmo mesiánico es un judaísmo que cree en Yeshúa (Jesús). Nos damos cuenta de cómo la idea misma de un judaísmo con Yeshúa como el nuestro, luce imposible. Sin embargo, también nos damos cuenta cómo ideas desconcertantes, a veces resultan ser verdaderas cuando se les investiga de cerca.
Así como muchos eruditos, tanto judíos como cristianos admiten, Yeshúa fue un Maestro Judío en Israel quien no vino a comenzar una nueva religión. El Judaísmo Mesiánico puede parecer como un movimiento para ir contra las tradiciones de la Iglesia y de la Sinagoga, sin embargo, lo entendemos como la restauración de Yeshúa a su lugar original dentro del Judaísmo. Abraham Joshua Heschel, filósofo y teólogo judío ampliamente conocido dijo: “Al judío se le pide dar un salto de acción en vez de un salto de pensamiento”. En el Judaísmo se trata de construir una comunidad judía que viva los principios de la Toráh donde haya espacio para la diversidad de pensamiento sobre otros aspectos. El Judaísmo Mesiánico se trata de construir una comunidad judía que sigue a nuestro Gran Rabino Yeshúa, el Mesías de Israel.
Como Judaísmo, nos conectamos a la historia y tradición de nuestro pueblo y respetamos íntegramente a la Toráh, incluyendo las reglas o pasquim de los sabios rabinos. Con otras comunidades judías, seguimos atentamente una halajá construida sobre la Toráh escrita como sobre la tradición rabínica. Creemos en la divina inspiración de la Toráh, los Profetas, los Escritos y las Escrituras Apostólicas, usualmente conocidas como “Nuevo Testamento”. Encontramos en los sagrados escritos judíos una unidad que fluye desde el principio hasta el fin (desde Bereshit-Génesis hasta Hitgalut –Revelaciones).
Estamos envueltos dentro de la comunidad judía. Participar en rezos y oraciones en una sinagoga no es un problema para nosotros. Al igual que la corriente principal del judaísmo, también tenemos buenas relaciones con muchas denominaciones cristianas y buscamos el entendimiento mutuo. Creemos que la brecha entre el judaísmo y el cristianismo es lamentable y las dos podrían estar mucho más cerca sin asimilación, ya sea un lado o del otro.
El Judaísmo Mesiánico es un hogar para cualquier judío que desee seguir el yugo ligero de Yeshúa. Sus enseñanzas sobre la Toráh nos conducen a un corazón bondadoso; comparable a otros grandes maestros judíos, Yeshúa nos trae, no solamente la delicia de los mandamientos sino una comprensión más profunda de la naturaleza humana y la intención divina. Yeshúa enseña a guardar los mandamientos en forma holística, pues el guardar cada mandamiento establece una realidad nueva y más elevada en la persona que los cumple, más allá de la simple obediencia de hacer o no hacer. Por ejemplo, el mandamiento de no asesinar, se transforma en la carga de no insultar o degradar a cualquier persona y por lo tanto en no hacer daño a la imagen de Di-s.
Tomamos muy en serio y con gran alegría las promesas de Dios de la restauración de Israel y la reparación del mundo. Las promesas de Moisés y los profetas se amplían en los escritos apostólicos de manera que el judaísmo mesiánico es un anticipo del judaísmo hacia el futuro. Tenemos una gran fe en la era mesiánica y el Mundo por Venir. Conocer la redención a través del Mesías nos llena de paz, incluso frente a los dolores de la vida y sus preocupaciones.
Damos la bienvenida a esposos no judíos y a los hijos de matrimonios mixtos , adultos hijos de matrimonios mixtos, y otros no-Judios que deseen participar con nosotros. Creemos que la presencia de no-Judios con ideas afines a las nuestras es profético, como un signo de la próxima era que de acuerdo a los profetas son las naciones buscando seguir a Sión. Ya estamos viendo lo que Isaías describe en Isaías 2:2-3:
“Y confluirán a él (al Monte Sión) todas las naciones … Vendrán muchos pueblos… “

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